¿Cómo tener un autocontrol emocional?

Tener una buena gestión de nuestras emociones es una de las premisas centrales de la inteligencia emocional. Cuando tenemos autocontrol emocional somos capaces de gestionar de manera óptima, coherente y adecuada nuestras emociones y las acciones derivadas de ellas. Por lo general, ante circunstancias estresantes o que consideramos que nos “superan”, tendemos a dejar que sean nuestras emociones las que controlen la situación, y por ende, nuestra conducta. Es por ello que a lo largo de este texto te explicaré como trabajar el autocontrol emocional.

Tanto las emociones agradables como las menos agradables, son indispensables para el desarrollo de nuestra identidad, personalidad y comportamiento, por lo que saber gestionarlas es de esencial importancia.

¿Qué es el autocontrol emocional?

Si bien es cierto que las emociones tienen un origen primitivo, propio de nuestro instinto, es necesario esclarecer que, esta naturaleza no es incontrolable. Se trata de una serie de conductas que pueden gestionarse una vez que se identifiquen y tomemos consciencia de ellas.

Bajo este argumento, el autocontrol emocional hace referencia entonces a no solamente ser capaz de identificar y controlar nuestras emociones (agradables o desagradables), sino también se basa en poder manifestarlas a voluntad, de forma adecuada y coherente.

En el ámbito académico, el autocontrol (self-monitoring) se define como la práctica de observar y registrar el comportamiento social y académico de uno mismo (Hallahan & Kauffman, 2000)

Esta capacidad es indispensable para desenvolvernos de manera efectiva y exitosa en todos los ámbitos de nuestra vida, así como en todos los tipos de relaciones interpersonales que deseamos desarrollar y mantener.

autocontrol emocional. qué es

Las emociones son estrictamente necesarias para nuestro desarrollo como humanos porque condicionan nuestras conductas. Es allí donde radica la importancia en gestionarlas (por igual) de manera correcta.

Las emociones positivas también deben ser controladas conscientemente, ya que de acuerdo a cómo son manifestadas, dependerá la respuesta afectiva y conductual de nuestro entorno. La manera en la cual percibimos, interpretamos y gestionamos nuestras emociones, puede influir directa e indirectamente en la manera en la que vivimos.

La forma en la cual experimentamos los nervios o la ansiedad (por ejemplo), no necesariamente será la misma forma en la cual otras personas lo hagan frente a la misma emoción. Por lo tanto, eres tú quien debe decidir cómo actuar e interactuar frente a una misma emoción y situación. Nuestra percepción (interna y externa) siempre será única y subjetiva.

Cuando no sabemos gestionar nuestras emociones de manera adecuada, simplemente no nos adaptamos, por lo que ante estímulos similares futuros, actuaremos de la misma forma errante (o incluso peor). Si aprendemos a “reprogramar” las emociones que experimentamos, podremos lidiar con situaciones adversas, frente a las cuales no habríamos sido capaces de hacerlo antes.

Consejos para mejorar tu autocontrol

Ahora que sabes qué es el autocontrol emocional, compartiré algunas ideas contigo sobre cómo gestionar tus emociones exitosamente.

Desvía la atención

Simple, pero efectivo. Lejos de lo que parece, no se trata de ignorar la emoción, se trata de desviar tu atención o concentración hacia otra actividad o pensamiento neutral y conciso. Esta sencilla estrategia te ayudará a evitar que la emoción se intensifique y a que tu mente divague en un universo de posibilidades. Para cuando te hayas desocupado o te encuentres en el lugar más adecuado para lidiar con la emoción, habrá disminuido significativamente la excitación del momento y tu mente estará más “fría” para gestionar mejor la situación.

Toma un respiro

Sino te sientes en condiciones de lidiar con tu emoción en ese momento, da unos pasos atrás, aléjate y respira. Tomate el tiempo necesario hasta que la intensidad haya disminuido lo suficiente como para volver a pensar en la emoción o situación desencadenante. Prepárate un té o un café, come un helado o bebe un vaso de agua… lo que sea que te funcione será suficiente, siempre y cuando puedas retomar el control de la situación de manera efectiva.

Escribe

Tomar nota de tus emociones o sentimientos es una estrategia sumamente eficaz cuando se trata de gestión emocional. Escribir lo que estás experimentando en el momento te ayudará de varios modos: podrás ver todo en perspectiva, te sentirás aliviada y serás capaz de identificar la emoción (o las emociones) que te están estresando. Esto te servirá para situaciones presentes y futuras, en caso de que desees conservar lo que escribiste como un diario.

No subestimes la capacidad de gestión que puedas llegar a desarrollar, incluso si toda tu vida has sido “impulsiva”, como yo. El autocontrol emocional es una capacidad que se puede aprender y que día a día, con la práctica, se puede dominar con más precisión.

Referencias

  • Snyder, M., & Gangestad S. (1986). On the nature of self-monitoring: Matters of assessment, matters of validity. Journal of Personality and Social Psychology, 51, 125-139.
  • Autocontrol, emociones y rendimiento académico. Un estudio exploratorio en el contexto universitario europeo M. Cuadrado García; M.J. Miquel Romero; J.D. Montoro Pons Universitat de València M. Coca. London School of Economics

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Natalia SanchidriánLoli Participantes
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Loli

Lo que has escrito me parece muy interesante.